No dejes que el miedo te limite. Primera parte
“…¿DE QUIÉN TEMERÉ?…” (Salmos 27:1)
La vida está llena de situaciones que nos inquietan y asustan: miedo la enfermedad, al desempleo, al rechazo, a las opiniones de los demás. Si no tenemos cuidado, el temor nos robará la paz interior. Pero como nos recuerda Chuck Swindoll: “David enfrentó el temor cara a cara con dos preguntas: ‘¿De quién temeré? ¿De quién he de atemorizarme?’ (Salmos 27:1). Le dio “con la puerta en las narices” al miedo al declarar: “…No temerá mi corazón … yo estaré confiado” (v. 3). Luego volvió a entrar en casa recordando cómo defenderse de los ataques del temor.
Con oración: “Una cosa he demandado al Señor…” (v. 4).
Con visión: “…Para contemplar la hermosura del Señor…” (v. 4).
Con la Palabra de Dios: “…Para meditar en Su templo…” (v. 4 LBLA).
Con la protección de Dios: “…Me esconderá … en el día del mal…” (v. 5).
Con adoración: “…Cantaré y entonaré alabanzas…” (v. 6).
Con descanso: “…¡Espera en el Señor!…” (v. 14).
Con determinación: “… ¡Esfuérzate y aliéntese tu corazón!…” (v.14).
El coraje no se limita al campo de batalla … sus pruebas abarcan más … son más profundas … más sosegadas… como seguir fiel cuando nadie te mira … sufrir el dolor cuando estás a solas … mantenerte firme cuando eres incomprendido … Puede ser tan sencillo como decir ‘No’ a algo, tan anodino como encontrarse ante una mon
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