Sométete a la corrección de Dios
“YO REPRENDO Y DISCIPLINO” (Apocalipsis 3:19 CST)
La corrección de Dios nos lleva a humillarnos en aquellas áreas en las que lo necesitamos. Cada vez que Él la aplica tenemos tres alternativas:
1) Rebelarnos contra el Señor.
2) Razonar nuestro comportamiento y excusarlo.
3) Recibir Su corrección y encaminarnos.
Sin embargo, no podrá darse un cambio duradero si no aceptas que Dios te ama incondicionalmente, así como eres. Sin ese paso, seguirás intentando cambiarte a ti mismo tratando de ganar Su amor y aceptación en vano. En realidad, ya los tienes pero no eres consciente de ello. Muchos pensamos que al aceptarnos como somos estamos tolerando todos nuestros aspectos erróneos. En absoluto. No puedes recibir la corrección de Dios debidamente sin haber comprendido a fondo cuánto Él te ama. Sin eso, interpretarás Su corrección como rechazo y cuando desapruebe tu comportamiento lo tomarás como si te desaprobara a ti.
Para crecer espiritualmente tienes que creer que Dios tiene un compromiso contigo, sobre todo cuando trata de corregirte y llevarte por sendas que no comprendes. En tales ocasiones debes tener una confianza inamovible en que Él te ama. El apóstol Pablo estaba convencido de que nada podría separarlo del amor de Dios (véase Romanos 8:39). En el capítulo tres de Apocalipsis Dios se dirige a cada uno de nosotros: “Yo reprendo y disciplino a todos los que amo. Por lo tanto, sé fervoroso y arrepiéntete” (Apocalipsis 3:19 CST). Una
...
Leer más »