Adaptarse a los cambios. Segunda parte
“...VETE A LA TIERRA QUE TE MOSTRARÉ” (Génesis 12:1 CST)
¿Cómo te sentirías si Dios te pidiera dejar tu trabajo, vender tu casa e irte a una ciudad que no conoces? Eso fue lo que le ocurrió a Abraham con setenta y cinco años y a su mujer Sara, de sesenta y cinco. “Deja tu tierra... y vete a la tierra que te mostraré” (Génesis 12:1 CST). ¿Por qué haría Dios algo así? ¡Porque tiene un destino concreto para cada uno de nosotros! Le dijo a Abraham: “Haré de ti una nación grande; te bendeciré... y serás una bendición para otros” (Génesis 12:2 NTV). Sin un ápice de resistencia, Abraham aceptó el desafío, confió en Dios y cosechó las increíbles recompensas. Con razón la Biblia lo llama el “padre de la fe”. Para caminar con Dios y cumplir Su voluntad, debes tener una mentalidad flexible ante los cambios, los cuales a veces serán costosos e incómodos. ¿Cómo hacerlo? “Por fe” (Hebreos 11:8). ¿Fe en quién? ¿En ti? ¿En otros? No. ¡Fe en la bondad de Dios!
¿Sabías que los que aceptan los cambios en lugar de resistirlos están menos estresados, son más sanos y por lo general más felices? Entonces, empieza a desarrollar una “mentalidad de cambio”. Rompe con tu estancamiento y establece una nueva rutina, y si te lo propones en serio pídeles a tus amigos y familiares que te hagan ver los aspectos en los que siempre eres inflexible. ¿Por dónde deberías empezar? Por este pasaje: “Confiadle todas vuestras preocupaciones [todas vuestras ansiedades, inquiet
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