Discernir la voluntad de Dios y cumplirla. Segunda parte
"...LA MENTALIDAD QUE PROVIENE DEL ESPÍRITU ES VIDA Y PAZ"
(Romanos 8:6 NVI)
Elige tener una mentalidad espiritual y no carnal. La carnalidad es parte íntegra de nuestra naturaleza no regenerada, y vive dentro de nosotros aun después de ser cristianos. Es como una fuerza de gravedad que nos atrae fuera de Dios y hacia un modo de vivir egocéntrico. La Biblia dice: "La mentalidad pecaminosa es enemiga de Dios, pues no se somete a la ley de Dios, ni es capaz de hacerlo" (Romanos 8:7 NVI). La mente carnal hace que seamos desconfiados, escépticos, orgullosos y nos ciega a la voluntad de Dios. Pero si tenemos una mente espiritual, nuestras decisiones giran alrededor de la Palabra de Dios y la guía de Su Espíritu. Y lo bueno es que "...vosotros no vivís según la naturaleza pecaminosa sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios vive en vosotros..." (Romanos 8:9 CST). Ceder ante los deseos de la carne no es inevitable. Puedes elegir ser dirigido o bien por la carne o por el Espíritu.
Pedro, en un momento de gran inspiración espiritual, recibió una revelación de la deidad de Jesús: "Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: ...No te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre..." (Mateo 16:16-17). Pero muy poc
...
Leer más »